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Publicado en Domingo, 28 Noviembre 2010 11:42
En otras palabras, a mayor tamaño de sensor, menor profundidad de campo, y por lo tanto mayor capacidad de enfoque selectivo.
Si esto lo trasladamos al mundo de las compactas descubrimos que una compacta con el tamaño de sensor habitual de 1/2,5” (factor multiplicación 6,8) cuyo objetivo proporcione una apertura máxima muy amplia, pongamos de f1,7 conseguirá el mismo efecto
bokeh que una analógica con apertura f11,56 o una DSLR con sensor APS y apertura 7,2. En román paladino, es imposible conseguir un mínimo enfoque selectivo de un primer plano con una compacta o bridge, salvo que sea uno de los escasos modelos que gozan de un sensor relativamente grande para su segmento, como las Fujifilm con sensor EXR o la serie Powershot G de Canon, y aun así no conseguiremos gran cosa en comparación con un sensor APS.
Para muestra un botón. En las imágenes podemos comparar la profundidad de campo en dos fotografías cuya apertura es de f5,6. La primera realizada con una bridge avanzada cuyo sensor es mas grande de lo habitual: 1/1,7” (factor aproximado 4,5), y la segunda con una Pentax con sensor APS y factor de multiplicación 1,5. Sobran las palabras.

Pero un sensor de gran tamaño no solo ofrece ventajas en cuanto a la profundidad de campo. Hay un salto abismal en la calidad de la imagen cuando se trabaja con altas sensibilidades. Las dos imágenes siguientes (crop 100%) fueron tomadas en modo manual con los mismos parámetros de sensibilidad (ISO 800), apertura y velocidad. A la derecha con una Panasonic Lumix DMC FZ8 (sensor estándar 1/2,5”) y a la izquierda con una Fujifilm s6500fd (sensor Super CCD EXR 1/1,7”). Por una parte el sensor de la Fuji usa píxeles octogonales que a igualdad de tamaño concentra más captores por unidad de superficie, lo que unido al mayor tamaño del sensor produce los resultados que podemos apreciar. Además la Panasonic acentúa aun mas la pérdida de calidad por la mala compresión jpeg.


En el ejemplo siguiente comparamos un crop 100% de una toma a ISO 1600 con la Fuji s6500fd y una Pentax K-m, de sensor APS. El gran tamaño de este último sensor produce una calidad excelente a pesar de competir con la tecnología de píxeles octogonales de Fuji.

Otra de las ventajas de un sensor de gran tamaño es el rango dinámico, otrora llamado latitud de exposición. Consiste en la capacidad del sensor (o negativo) para captar en una misma imagen las luces altas y bajas. Cuanto más pequeño es el sensor, mas fácil será que una parte de la imagen quede sobre o subexpuesta. En el ejemplo siguiente tenemos dos fotografías realizadas en modo manual a igualdad de parámetros. Podemos observar que las sombras de la muestra realizada con sensor APS, a la derecha, no quedan tan oscuras como con el sensor EXR, a la izquierda. Del mismo modo observamos que la zona iluminada queda un poco sobre expuesta con el sensor EXR. Si en lugar de la Fuji con sensor EXR hubiera sido una compacta con sensor estándar 1/2,5”, la diferencia sería mucho mayor.
Para finalizar una comparativa de tamaños de sensor donde podemos ver las diferencias desde una compacta con el habitual sensor 1/2.5" hasta un sensor de formato medio, pasando por toda la gama de sensores presente en las réflex y bridge actuales. Para que luego digan que el tamaño es lo de menos...
