Ante la previsión del agotamiento de direcciones se desarrolló un nuevo protocolo, IPv6 (IPv5 existe pero es experimental). Las direcciones en IPv6 utilizan 128 bits, lo que proporciona la friolera de 340.282.366.920.938.463.463.374.607.431.768.211.456 direcciones. Dicho de modo más comprensible, el reparto sale a razón de 667 mil billones (si, con b) de direcciones por mm² de superficie del planeta. No parece muy probable que semejante cantidad de direcciones vaya a agotarse en las próximas décadas por mucho que crezca Internet. Por otra parte este nuevo protocolo incorpora numerosas características que lo hacen más eficiente frente a su predecesor. Probablemente la más destacable sea la multidifusión. Multicast permite que una información determinada se envíe a un grupo de ordenadores mediante una sola conexión. Por poner un ejemplo, un canal de televisión que emita por internet mediante IPv4 tiene que realizar una conexión por cada usuario. Si tiene 1000 usuarios, necesitará abrir 1000 conexiones y enviar 1000 veces la misma información. Con IPv6 estos 1000 usuarios pertenecerían a un mismo grupo multicast, y dicha emisora de televisión realizaría una sola conexión dirigida al grupo, consumiendo la milésima parte del ancho de banda que con IPv4. (Multicast ya existe sobre IPv4 pero solo funciona sobre un rango de direcciones determinado, por lo que no es utilizable de forma directa. Sí se usa para aplicaciones concretas como los servicios de televisión que proporcionan algunos ISP, como es el caso de Imagenio)
El protocolo IPv6 se publicó hacia 1998, y dado que su implementación se hace a nivel de software, no debería suponer una inversión si a medida que se actualizaban los equipos de red (routers, switches, etc) se añadía el soporte para este protocolo. Personalmente he realizado conexiones en redes de prueba con IPv6 desde 2003. Redes que ya entonces interconectaban países gracias a pasarelas que permitían su funcionamiento a través de IPv4. Por su parte, los proveedores de Internet han optado por la sencilla vía de ver venir el huracán sin hacer nada. ¿Nada?. En absoluto. Han hecho lo posible por sacar beneficio de la situación evitando solucionarla de raíz.
Algunos recordarán cuando Telefónica comenzó a ofrecer líneas ADSL con IP dinámica. Hasta entonces la contratación de una línea ADSL implicaba la asignación de una dirección estática, de modo que uno podía conectarse desde cualquier parte a su red doméstica con solo conocer su dirección IP. Para Telefónica, la ventaja de ofrecer IP's dinámicas radica en que cuando un usuario apaga su router, la dirección que deja libre se puede asignar a otro optimizando de este modo la utilización del rango de direcciones que el proveedor tiene asignado. Por lo tanto se produce un ahorro de costes al no tener que comprar nuevos rangos de direcciones, pero el beneficio es doble, ya que a partir de ese momento quien quisiera una dirección estática tendría que pagar 12 € al mes. La mayoría de proveedores que en años sucesivos se instalan en nuestro país siguen el mismo camino, ofreciendo direcciones dinámicas y cobrando por las estáticas. Los usuarios, en su mayoría desconocedores de la tecnología, no hacen otra cosa sino aceptar lo que les ofrecen.
La conexión permanente de muchos usuarios de ADSL junto con la revolución de Internet móvil provoca un nuevo aumento en la necesidad de direcciones a nivel mundial, pero el número disponible siendo el mismo, por lo que la solución de asignar IP's dinámicas comienza a hacer aguas. Algunos proveedores de telefonía móvil optan por crear redes de rango privado para que los usuarios se puedan conectar sin agotar direcciones de rango público, de modo que, como si de una red doméstica se tratase, todos los usuarios de dicha compañía se conectan a internet compartiendo la misma dirección pública. Esto acarrea diversos inconvenientes a la hora de conectarse a servicios de mensajería, vozIP, etc. Una chapuza sobre otra, teniendo en cuenta que la solución lleva una década esperando a ser aplicada. Merece la pena recordar lo que supone una década de evolución tecnológica frente al mismo período de tiempo en otros ámbitos como la medicina. La solución existe desde mucho antes de que se popularizaran las conexiones ADSL y de que se soñara con navegar desde el teléfono móvil.
El 3 de Febrero de 2011 se entregó el último rango de direcciones IPv4 que quedaba sin asignar. A partir de ahora, el proveedor u organismo que necesite más direcciones de rango público va a tener que recurrir a parches, lo cual redundará en un freno al crecimiento de Internet. Ahora que hay neveras, aspiradoras, y seguramente hasta alguna tostadora con dirección IP, la adopción de IPv6 es más urgente que nunca. Claro que, sale mas a cuenta cobrar 12 euros al mes y mirar para otro lado...